El director de Salud Municipal, Miguel Aravena, confirmó que el inmueble de calle Antonio Varas será reconstruido desde cero tras la firma de un comodato por 50 años. El proyecto —que ya fue postulado a su etapa de diseño ante el Gobierno Regional— albergará un centro de especialidades médicas, la unidad de diálisis municipal y oficinas del seguro público.
La red asistencial de Puerto Montt inició formalmente un proceso de transformación estructural. Tras la firma del convenio de comodato con Fonasa, las autoridades confirmaron que el deteriorado edificio de la calle Antonio Varas no será remodelado, sino que será demolido en su totalidad para dar paso a un complejo médico de alta envergadura.
El director de Salud Municipal, Miguel Aravena, explicó que las actuales condiciones de la estructura obligan a levantar una obra completamente nueva. El plan inicial proyecta un edificio de entre seis y siete pisos —sujeto a las conclusiones de los estudios técnicos— que unificará prestaciones clave y mantendrá de forma integrada la atención del seguro público de salud.
Distribución y especialidades del nuevo recinto
El futuro inmueble mantendrá una estrecha relación colaborativa con el nivel central y buscará optimizar la experiencia de los usuarios locales. Según el diseño preliminar, la infraestructura se distribuirá de la siguiente manera:
- Primer piso: Destinado exclusivamente a las nuevas oficinas de Fonasa, con una superficie estimada de 400 metros cuadrados.
- Niveles superiores: Albergarán el centro de especialidades médicas, la actual unidad de diálisis municipal y áreas administrativas.
- Prestaciones de alta complejidad: Se evalúa incorporar progresivamente servicios solicitados por la comunidad, tales como una unidad de quimioterapia.
Etapas y plazos de un proyecto a largo plazo
Al tratarse de una obra que se ejecutará desde los cimientos, Aravena enfatizó que el cronograma responderá a un proceso por fases. El proyecto ya se encuentra postulado para financiamiento de diseño ante el Gobierno Regional de Los Lagos.
Respecto a los tiempos estimados para ver el nuevo centro en funcionamiento, Aravena aclaró que la tramitación de los permisos de demolición ante la Dirección de Obras Municipales (DOM) suele extenderse entre seis meses y un año. Sumado al desarrollo integral del diseño —que tomará al menos otros 12 meses—, se prevé que las nuevas dependencias no operarán antes de un plazo de dos a tres años.
La firma de este comodato por medio siglo representa un hito relevante para el municipio, asegurando el uso del terreno para fines sanitarios y abriendo paso a una nueva estrategia de atención conjunta con Fonasa en beneficio directo de la comunidad.

