Preocupación y molestia manifestaron dirigentes de sindicatos de taxis básicos de Puerto Montt tras conocerse las modificaciones al reglamento de la denominada Ley Uber, ingresada por el Gobierno a Contraloría.
Los trabajadores del transporte tradicional acusaron que mientras a ellos se les exige cumplir estrictas normas técnicas, permisos y fiscalizaciones, los conductores de aplicaciones operarían con menos requisitos y mayores facilidades.
Entre los cambios anunciados se encuentra el aumento en los años de antigüedad permitidos para los vehículos, la eliminación de exigencias relacionadas con cilindrada y potencia del motor, además de trámites más flexibles para los conductores de plataformas digitales.
Desde los gremios de taxis básicos sostuvieron que estas medidas generan una competencia desigual, ya que ellos deben enfrentar controles permanentes, revisiones, licencias profesionales y altos costos para mantenerse operando legalmente.
Los dirigentes agregaron que esperan que las autoridades revisen las modificaciones y establezcan condiciones equitativas para todos quienes trabajan en el transporte de pasajeros. A juicio de los sindicatos, el avance de las aplicaciones debe ir acompañado de mayores regulaciones y fiscalización efectiva, para evitar que el sistema perjudique a quienes durante años han cumplido con todas las exigencias impuestas por la ley.
