Por Manuel Velásquez, diarioloslagos.cl
Una compleja y tensa situación social se vivió en las afueras de la Escuela Alerce Histórico, en la comuna de Puerto Montt. Las familias del establecimiento se encuentran en estado de alerta máxima tras una masiva asamblea extraordinaria donde denunciaron el completo retraso de las obras de mejoramiento de la escuela (financiadas por fondos MIEP y FAEP) y un polémico plan de traslado impuesto por el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM), el cual obligaría a cientos de estudiantes a desplazarse diariamente fuera de su territorio, hacia el sector de La Vara.
La comunidad escolar, acusó recibir un trato “mercantilista” y deshumanizado por parte del sostenedor municipal, bajo la advertencia de que “si no les gustan las condiciones, retiren las matrículas”.
La principal preocupación de las familias radica en las nulas condiciones de seguridad vial y logística para movilizar a niños de educación básica y kínder bajo las intensas lluvias invernales. Los apoderados expusieron las graves deficiencias del plan de contingencia del DAEM:
Hacinamiento infantil: Denuncian que actualmente funciona un solo bus municipal que viaja completamente colapsado, transportando a más de 100 niños de pie y amontonados en los pasillos en un vehículo con capacidad real para 60 pasajeros.
Aislamiento en las colonias: Familias que residen camino a la Colonia Tres Puentes advierten que los buses no ingresan a las rutas secundarias, obligando a los alumnos a caminar extensos kilómetros con frío extremo hasta el sector del vivero para intentar tomar locomoción.
Plazos falsos: El municipio prometió inicialmente que las obras de reparación tomarían solo tres meses y estarían listas a la vuelta de vacaciones de invierno; sin embargo, las faenas ni siquiera han comenzado.
Las madres y cuidadoras —muchas de las cuales recalaron en este colegio fiscal tras el trágico incendio del Colegio Bicentenario de La Colonia— manifestaron su profunda decepción con el sistema municipal de Puerto Montt.
Claudia Toledo, apoderada de tercero y octavo básico, relató la dura respuesta que recibieron de las jefaturas técnicas. “La resolución que dio el DAEM al Centro de Padres fue que, si no estábamos de acuerdo, traslademos a nuestros niños de colegio. ¿Por ser un colegio municipal nos van a tratar de vulnerar los derechos? ¿A qué colegio voy a mover a mis hijas si no hay cupos en ninguna parte? El municipio nos está rebotando hacia La Vara sin darnos soluciones en nuestro territorio”.
Por su parte, Lorena Mansilla, apoderada de primer año básico, criticó con angustia la falta de empatía de las autoridades. “Nos andan trayendo como pelota y nos están faltando el respeto. ¿Quién me da seguridad de que mi niña de siete años va a llegar bien al colegio en una micro donde van todos de pie? Ese cruce es un peligro con lluvia. Queremos soluciones y que la municipalidad nos dé la cara frente a frente”, concluyó.

