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«Papá me voy a morir»: la historia de Gabriel, el menor que fue enviado varias veces a casa antes de fallecer en Castro

«Papá me voy a morir»: la historia de Gabriel, el menor que fue enviado varias veces a casa antes de fallecer en Castro

La trágica muerte de Gabriel Dusan Peña, menor de 10 años oriundo de Isla Lemuy, ha abierto un camino judicial cargado de dolor y exigencia de justicia. Su familia, convencida de que hubo presuntas negligencias médicas en el CESFAM de Puqueldón y el Hospital de Castro, prepara una querella criminal con el respaldo del neurólogo pediátrico Raúl Escobar, fundador de la Unidad de Neurodesarrollo de la Universidad Católica de Chile.

El relato de los padres es desgarrador: vómitos persistentes, desmayos en el trayecto hacia Castro, diagnósticos errados de gastroenteritis y resfrío común, y una demora crítica de cuatro horas en el traslado por falta de ambulancias. “Papá, me voy a morir”, alcanzó a decir Gabriel antes de perder la conciencia definitiva.

El Servicio Médico Legal confirmó que el menor sufrió un accidente cerebrovascular por una malformación congénita que derivó en edema pulmonar.

La familia ya presentó una denuncia ante la Fiscalía Local de Castro, que instruyó a la Policía de Investigaciones realizar diligencias. Ahora, la querella busca establecer responsabilidades administrativas y médicas contra el Servicio de Salud Chiloé, la Municipalidad de Puqueldón —como administradora del CESFAM— y los profesionales que participaron en la atención.

Más allá de lo jurídico, el caso se ha transformado en un símbolo de la fragilidad del sistema de salud en territorios insulares. Los padres de Gabriel insisten en que su lucha no es solo por justicia para su hijo, sino para que nunca más se minimicen los signos de alarma pediátrica y para que ninguna familia vuelva a enfrentar la indiferencia institucional frente a una emergencia vital.

El alcalde de Puqueldón, Alejandro Cárdenas, junto con lamentar los acontecimientos se limitó a señalar que ha tenido contacto con la familia del niño comprometiendo toda la cooperación por parte del municipio.

“Nosotros vamos a prestar todo el apoyo que sea necesario a la familia”, dijo el jefe comunal.

A su vez indicó que por este caso existe una proceso en curso por la cual declinó emitir mayores declaraciones por respeto a la familia y a la investigación.

La querella se levanta como un acto de memoria y de advertencia: que la muerte de Gabriel no quede en silencio, y que se convierta en un precedente para exigir dignidad en la atención médica en la región de Los Lagos.

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