25 mujeres de Puerta Sur fortalecieron redes de apoyo y bienestarcon proyecto financiado por el Fondo Comunidad

Durante cinco meses, vecinas del barrio participaron en talleres de yoga, tejido en cobre, encuadernación y charlas sobre salud y prevención de la violencia, en una iniciativa impulsada por la Junta de Vecinos Puerta Sur con financiamiento del
Gobierno Regional de Los Lagos.

Con la participación de 25 mujeres del barrio Puerta Sur concluyó el proyecto «Tiempo para Mí: Espacios para Mujeres de Puerta Sur», iniciativa ejecutada por la Junta de Vecinos Puerta Sur y financiada por el Fondo Comunidad del Gobierno Regional de Los Lagos, que durante cinco meses promovió espacios de autocuidado, aprendizaje y encuentro para las vecinas del sector.

El proyecto tuvo como objetivo fortalecer el bienestar, el autocuidado y el desarrollo personal y colectivo de las mujeres del barrio, mediante la creación de espacios seguros de encuentro, expresión y recreación, favoreciendo la generación de redes de apoyo y la
participación comunitaria. Para ello se desarrollaron talleres de tejido en cobre para confección de joyas, yoga, encuadernación artesanal, además de charlas sobre salud femenina y prevención de la violencia intrafamiliar, culminando con una jornada de cierre
organizada junto a las participantes.

La iniciativa se desarrolló en la sede de la Junta de Vecinos Puerta Sur y fue diseñado para ofrecer un espacio cercano y acogedor, priorizando a mujeres que habitualmente cuentan con pocas oportunidades para participar en actividades de autocuidado o desarrollo personal. La iniciativa buscó responder a una realidad identificada por la organización: la sobrecarga de responsabilidades que enfrentan muchas mujeres y la necesidad de fortalecer su bienestar emocional y sus redes comunitarias.

La presidenta de la Junta de Vecinos Puerta Sur, Alejandra Vásquez, valoró el impacto que tuvo la iniciativa en las participantes. «Este proyecto nació porque sabíamos que muchas mujeres del barrio necesitaban un espacio para ellas, para aprender, compartir y
desconectarse de las responsabilidades diarias. Hoy vemos que se formaron nuevas amistades, redes de apoyo y que muchas participantes ya nos piden continuar con este tipo de talleres. Ese es el mejor resultado que podíamos tener».
Las propias vecinas coincidieron en destacar el valor de la experiencia. Fabiola, participante de los talleres, comentó que «participé en los tres talleres y puedo decir que fue una muy buena iniciativa. Une a la comunidad, permite conocer a personas de distintas edades y compartir con otras vecinas. Aprendimos tejido en cobre, que incluso puede servir para
emprender, encuadernación y yoga, que fue mi favorito porque realmente nos ayudó a relajarnos y salir de la rutina».
Por su parte, Ángela, quien participó en los talleres de yoga y encuadernación, contó que «fueron actividades muy entretenidas y aprendí cosas que no conocía. Además de compartircon otras mujeres, fue una experiencia bonita que me hizo muy bien, especialmente el yoga. Ojalá podamos seguir participando porque son instancias para aprender y compartir».

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