Tener una vida sexual sana y plena es un derecho fundamental. Sin embargo, los prejuicios, mitos y tabúes aún presentes en la sociedad muchas veces dificultan que las personas busquen la orientación y el apoyo profesional necesarios para prevenir, diagnosticar y tratar infecciones de transmisión sexual (ITS).
Desde hace más de 10 años, la Unidad de Atención y Control en Salud Sexual (UNACESS) del Hospital Puerto Montt desarrolla una labor clave en educación, prevención, tratamiento y acompañamiento, atendiendo cada año a más de 3.000 personas de Puerto Montt y alrededores.
Juan José Phillimon, matrón y coordinador (s) de la unidad, recordó que en el pasado acudir al entonces llamado Policlínico de Enfermedades de Transmisión Sexual era un motivo de estigmatización.
“La percepción era que asistir a este servicio significaba esperar un diagnóstico marcado por el prejuicio. Hoy nuestra misión es distinta: fomentar la prevención y el acompañamiento integral en salud sexual. El nombre de la unidad refleja eso: no solo descartamos infecciones, también abordamos factores emocionales, físicos y contextuales”, explicó.
Atención en la UNACESS HPM
La mayoría de los pacientes llega derivada desde la atención primaria (CESFAM y SAPU), aunque también se atiende a usuarios con cobertura privada, dado que la unidad es referencia regional en ITS. Además, existe la posibilidad de atención espontánea para quienes deseen realizarse exámenes de pesquisa.
Las consultas se reciben de lunes a viernes, a las 8:00 horas, y consideran pruebas de detección de VIH, Hepatitis B y C, además del examen VDRL para diagnóstico de sífilis.
Derribando mitos
La labor educativa de la UNACESS ha sido clave para desmontar estigmas. Entre ellos, la creencia de que las personas que ejercen el comercio sexual, los migrantes o la comunidad LGBTIQA+ serían los principales portadores de ITS.
“Los datos que manejamos demuestran lo contrario: quienes ejercen el comercio sexual no presentan más infecciones que el resto de la población. Cuando ocurre, suele ser a través de sus parejas estables o de confianza, con quienes no utilizan medidas de protección”, señaló Phillimon.
El profesional también subrayó que los niveles de infección entre personas migrantes son incluso menores que en la población chilena, y que estigmatizar a la comunidad LGBTIQA+ como portadora de ITS es un error.
“La difusión de noticias falsas y los prejuicios sociales alimentan esas percepciones. La clave para derribarlas es la educación”, enfatizó.
El desafío de la educación sexual
Phillimon recalcó que la persistencia de prejuicios se debe a la falta de educación sexual integral en el país.
“Mientras no exista, seguirá habiendo un gran desconocimiento en torno a las ITS. La educación debe entregarse desde la infancia, con información adecuada a cada edad. Como profesionales sabemos que es la única forma de derribar mitos y garantizar derechos”, afirmó.
Día Mundial de la Salud Sexual
Este jueves 4 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Salud Sexual, impulsado desde 2010 por la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS). Este año, el lema es “Justicia Sexual: ¿qué podemos hacer?”, un llamado a garantizar que todas las personas puedan tomar decisiones libres y seguras sobre su cuerpo y su sexualidad, con acceso real a información, servicios y derechos, sin miedo ni estigmas.


