La decisión se tomó en medio de un recurso de protección presentado por el sindicato de actores y de manifestaciones de artistas en el Arena Puerto Montt.
El Concejo Municipal de Puerto Montt decidió retirar de su tabla de votación la ordenanza que buscaba regular a “estacionadores ilegales, limpiadores y malabaristas”. La medida, adoptada durante la sesión de ayer, se dio tras un intenso debate sobre los alcances de la normativa en las actividades artísticas y en el contexto de un recurso de protección presentado por el Sindicato de Actores y Actrices de Chile (Sidarte Los Lagos) ante la Corte de Apelaciones.
De forma paralela a la reunión, un grupo de artistas se manifestó tanto al interior como al exterior del Arena Puerto Montt, exigiendo que la normativa no criminalice el arte callejero.
El alcalde explicó que la ordenanza respondía a un “gran reclamo ciudadano”, pero reconoció que el texto debía reformularse para no perjudicar la expresión artística en los espacios públicos. Según detalló, el objetivo era sancionar daños al mobiliario urbano, particularmente en semáforos utilizados para acrobacias, lo que genera costos de reparación para el municipio.
Los concejales respaldaron la decisión de retirar la ordenanza, al considerar que su redacción era ambigua. Propusieron que en la reformulación participe el Departamento de Cultura, con el fin de establecer un marco técnico que permita “ordenar, más que prohibir”.
Entre las sugerencias surgió la idea de realizar un catastro de artistas locales y diferenciar situaciones de adultos mayores o personas con discapacidad que solicitan dinero en la vía pública.
En paralelo, la Corte de Apelaciones de Puerto Montt recepcionó ayer el recurso de protección interpuesto por Sidarte Los Lagos, que fue presentado por su presidente regional, Manuel Vidal. La acción judicial, que incluye orden de no innovar, busca impedir la aplicación de la normativa en lo relativo a expresiones artísticas.
El sindicato alegó que la ordenanza atentaba contra garantías constitucionales como la libertad de expresión, la creación artística y la igualdad ante la ley. Además, la calificó como “desproporcionada y arbitraria”, al establecer multas de entre 0,5 y 5 UTM y otorgar al alcalde la facultad discrecional de autorizar excepciones.
El acuerdo final del concejo fue retirar la propuesta y replantearla en una futura sesión, buscando un equilibrio entre el ordenamiento comunal, la seguridad y el fomento del arte callejero.


