Santiago. Con profundo pesar, el mundo de la cultura chilena lamenta el fallecimiento de Héctor Noguera, actor, director y figura esencial de las artes escénicas nacionales. A los 88 años, el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 2015 deja una huella imborrable en el teatro, el cine y la televisión chilena.
“El talento, compromiso y sensibilidad de Héctor Noguera dejó un legado sensible y contundente en la cultura de nuestro país”, expresó el Ministerio de las Culturas a través de su cuenta oficial en X.
Seis décadas dedicadas al arte
Noguera desarrolló una prolífica carrera que se extendió por más de seis décadas, consolidándose como uno de los intérpretes más destacados de la escena nacional. En teatro, participó en montajes emblemáticos como La pérgola de las flores, La vida es sueño y ¡Esta señorita Trini!, además de fundar en 1990 el Teatro Camino, espacio que se transformó en un referente de la creación escénica contemporánea.
En el cine, su talento se plasmó en producciones esenciales de la filmografía chilena, entre ellas El chacal de Nahueltoro, Subterra, Neruda y El pa(de)ciente. En televisión, fue parte de recordadas producciones como Sucupira, Romané, Pampa Ilusión, Machos y Perdona nuestros pecados, mientras que su último trabajo fue en la teleserie Aguas de oro de Mega, donde interpretó al personaje de Ernesto.
Legado y formación
Nacido el 8 de julio de 1937, Héctor Noguera se formó en la Pontificia Universidad Católica de Chile, institución en la que más tarde se desempeñó como docente, inspirando a generaciones de actores y directores.
Su legado artístico y humano trasciende generaciones y disciplinas, consolidándolo como un símbolo del teatro chileno y como ejemplo de una vida dedicada con pasión, profundidad y sensibilidad al arte.


