Zurich, octubre de 2025. Un equipo internacional de investigadores logró un importante avance en neurociencia aplicada al desarrollar un dispositivo de ultrasonido capaz de estimular varias áreas del cerebro de manera simultánea y con una precisión milimétrica, sin necesidad de procedimientos invasivos.
El proyecto fue liderado por especialistas de la ETH Zurich, la Universidad de Zurich y la Universidad de Nueva York, y sus resultados fueron publicados en la revista Nature Biomedical Engineering. La innovación abre nuevas posibilidades en el campo de la neuromodulación no invasiva, con potencial aplicación en el tratamiento de enfermedades neurológicas como el Alzheimer, Parkinson, epilepsia y depresión.
Tecnología basada en hologramas acústicos
El dispositivo consiste en una capucha equipada con cientos de transductores de ultrasonido capaces de emitir pulsos breves que interactúan entre sí dentro del cerebro. Este principio, similar al de un holograma acústico, permite crear puntos focales específicos y controlados en distintas regiones cerebrales al mismo tiempo.
El profesor Daniel Razansky, líder del proyecto, explicó que por primera vez se logró activar o inhibir redes neuronales completas mediante estimulación multisectorial, un hito que hasta ahora no había sido posible con otras tecnologías de ultrasonido.
Un método más seguro y preciso
Los ensayos preclínicos realizados en ratones demostraron que esta técnica es más segura que los métodos previos, ya que requiere menor intensidad de ultrasonido para obtener efectos equivalentes, reduciendo el riesgo de sobreexcitación neuronal.
Los pulsos de baja intensidad influyen en las proteínas de canal de las neuronas, modulando el transporte de iones a través de sus membranas. Si bien los mecanismos exactos aún se encuentran en estudio, los investigadores destacan que este enfoque abre una nueva vía para la estimulación cerebral precisa sin cirugía ni implantes.
Aplicaciones y próximos pasos
Además de estimular zonas específicas, el dispositivo permite visualizar en tiempo real la actividad cerebral, generando una retroalimentación inmediata sobre los efectos de la estimulación. Esta capacidad de observación simultánea podría revolucionar la investigación sobre conectividad cerebral y terapias neurológicas personalizadas.
El equipo científico planea extender los ensayos a modelos animales de enfermedades neurodegenerativas, aunque enfrenta desafíos financieros derivados de cambios en las políticas de financiamiento de los National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos.
Pese a ello, los investigadores mantienen el objetivo de que esta tecnología marque el inicio de una nueva generación de terapias cerebrales no invasivas, combinando precisión, seguridad y monitoreo en tiempo real.


