Indignación nacional provocó la muerte de un tiburón mako en la Playa Los Corsarios de El Quisco, luego de que un grupo de turistas lo capturara para tomarse fotografías fuera del agua. El episodio, registrado en videos y difundido masivamente en redes sociales, dejó en evidencia una conducta que expertos califican como grave e ilegal.
Las imágenes muestran cómo el ejemplar es sacado del mar, levantado sobre los hombros y manipulado durante varios minutos, mientras los involucrados posan para fotografías, sin considerar el impacto de esta acción en el animal ni en el ecosistema marino. De acuerdo con antecedentes posteriores, el tiburón habría muerto poco después, presumiblemente por permanecer fuera de su hábitat natural durante un tiempo prolongado.
El tiburón mako es una especie protegida y poco habitual en el litoral central, lo que había despertado curiosidad entre los veraneantes. Sin embargo, autoridades y especialistas fueron categóricos en condenar lo ocurrido. El abogado Alberto Precht señaló que se trata de un delito, advirtiendo que si la manipulación causa la muerte del animal, la normativa contempla incluso penas de cárcel.
El experto añadió que espera una querella por parte de la Municipalidad de El Quisco y recalcó que este tipo de hechos no puede ser minimizado. “No es un juego de playa, es una vulneración a las leyes que protegen a las especies y al bienestar animal”, afirmó.
El caso vuelve a encender el debate sobre el respeto a la fauna silvestre y la necesidad de reforzar la educación ambiental en zonas turísticas.


