El operativo incluye brigadistas, personal técnico y una de las mayores dotaciones aéreas de la temporada para enfrentar la emergencia forestal en ambas regiones.
Un amplio despliegue de recursos humanos y técnicos activaron la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) para enfrentar los incendios forestales que afectan a las regiones de Ñuble y Biobío. En total, se dispuso de cerca de 400 personas entre brigadistas, técnicos y pilotos, además de 36 aeronaves de distinto tipo.
El combate de las emergencias se desarrolla en coordinación con diversas compañías de Bomberos, utilizando brigadas terrestres, aviones air tractor, aviones cisterna y tanqueros, helicópteros livianos, medianos y semipesados, además de maquinaria pesada y camiones aljibe para el apoyo logístico.
En la Región de Ñuble, Conaf desplegó 11 aeronaves, entre ellas aviones de coordinación y observación, aviones cisterna y helicópteros de distintas capacidades. A esto se suman 10 brigadas terrestres con 108 combatientes, camiones cisterna, maquinaria pesada y personal técnico. Senapred, en tanto, aportó 12 recursos aéreos adicionales para reforzar las labores de control.
Para la Región del Biobío, Conaf destinó 13 aeronaves, incluyendo aviones tanqueros y helicópteros especializados, junto a 21 brigadas terrestres que reúnen a más de 200 combatientes, además de camiones cisterna, máquinas y técnicos de apoyo.
Desde los organismos se reiteró el llamado a la prevención y a seguir las instrucciones de las autoridades, mientras continúan los esfuerzos para contener y extinguir los focos activos, priorizando la protección de la población, viviendas y ecosistemas afectados.


