Más de la mitad de la población de la capital comunal de Hualaihué permaneció por más de una semana sin suministro continuo, situación que derivó en una manifestación durante plena temporada turística.
La falta de agua potable volvió a tensionar la vida cotidiana en la comuna de Hualaihué, luego de que más del 50% de los habitantes permaneciera por más de una semana sin un suministro continuo y de calidad, debido a deficiencias en el funcionamiento del sistema de Agua Potable Rural que abastece a la localidad.
El descontento se trasladó a la vía pública durante la mañana del lunes 26 de enero, cuando vecinos realizaron una protesta que incluyó el corte de la Ruta 7, interrumpiendo el tránsito en plena temporada estival. La movilización tuvo como objetivo visibilizar una problemática que, según indicaron, persiste pese al cumplimiento de los pagos mensuales al comité administrador del servicio.
Los manifestantes advirtieron que la escasez hídrica ya estaba generando efectos directos en la economía local, especialmente en el turismo, principal actividad productiva de la comuna durante el verano, con una baja en la llegada y permanencia de visitantes.
En el contexto de la protesta, la alcaldesa de Hualaihué, Cristina Espinoza, denunció presiones por parte de Carabineros de Chile para despejar la ruta, señalando que se le habría advertido sobre eventuales detenciones si no se restablecía el tránsito.
Hasta el cierre de esta edición, la jefa comunal reiteró el llamado a mantener la movilización como medida de presión para exigir una solución urgente al problema de abastecimiento, manteniéndose interrumpido el tránsito en la Ruta 7 por acción de los vecinos.


