Una nueva ordenanza municipal comenzó a regir en la comuna, la que establece horarios más acotados para la venta de alcohol en minimarkets y botillerías. Según la normativa, los locales deberán cerrar a las 00:00 horas de domingo a jueves, mientras que los viernes, sábados y festivos podrán funcionar hasta la 01:00 de la madrugada.
Desde el municipio se hizo un llamado a respetar la medida, señalando que busca fortalecer la seguridad y el orden en los barrios.
La implementación de esta regulación ha generado críticas en el rubro, donde comerciantes manifestaron su preocupación por el impacto económico y social de la medida. Aseguran que la restricción podría incentivar la venta clandestina de alcohol, perjudicando a quienes cumplen con la normativa y pagan sus impuestos. Además, enfatizan que los locales establecidos no son responsables de los hechos delictuales en la comuna.
En ese contexto, los locatarios hicieron un llamado al alcalde Rodrigo Wainraihgt a revisar la ordenanza y abrir espacios de diálogo con el sector, con el fin de buscar soluciones que permitan enfrentar la delincuencia sin afectar directamente a quienes dependen de este rubro como fuente laboral.


