Una inusual situación se registró en la costanera de Puerto Montt, donde dos scooters eléctricos fueron encontrados en el fondo del mar, entre rocas y algas, en un sector altamente transitado.
El hecho ocurre a pocos días de la puesta en marcha de este nuevo servicio de transporte, impulsado por la Municipalidad de Puerto Montt como una alternativa moderna para la movilidad urbana.
De acuerdo con reportes de vecinos, en las últimas jornadas ya se habían evidenciado diversas problemáticas asociadas al uso de estos dispositivos, como la circulación de menores de edad, la falta de medidas de seguridad —incluido el no uso de casco— y algunos incidentes de tránsito.
Ante ello, Whoosh, la empresa a cargo, anunció un paquete de medidas que incluyen jornadas formativas, que irán complementadas con sanciones de comprobarse faltas a la Ley de Convivencia Vial, que pueden significar multas de $36 mil que irán directo a la tarjeta del usuario, o la revocación del permiso de uso.
Desde la empresa, el City Manager Pablo Alfero señaló que “si vamos a usar un scooter, se puede hacer por las ciclovías habilitadas o por la calzada, ya que al igual que la bicicleta es un vehículo y el autocuidado parte por nosotros, con el uso del casco, ver las distancias, hacer movimientos suaves”.
A esto se suma otra queja recurrente: scooters mal estacionados en veredas y espacios públicos, dificultando el libre tránsito de peatones, especialmente de personas mayores o con movilidad reducida.
El hallazgo de estos vehículos en el mar refuerza las preocupaciones sobre el uso indebido y la falta de control, abriendo el debate respecto a la preparación de la ciudad para este tipo de iniciativas.
Hasta el momento, no se ha informado sobre responsables del hecho, mientras se plantea la necesidad de mayor fiscalización y campañas de concientización para evitar que situaciones similares se repitan.

