Personal civil de Carabineros (CPR) acusa que fue la única detenida tras una discusión y forcejeo con una teniente, asegurando que los altos mandos ocultaron las lesiones de la oficial para evitar su baja de la institución.
PUERTO VARAS.– Una grave denuncia por presunta falta de imparcialidad, ocultamiento de información y trato discriminatorio sacude el interior de la Primera Comisaría de Puerto Varas. El incidente involucra a Miriam Barría Antecao, Contratada por Personal de Nombramiento Supremo (CPR) administrativa, y a la Teniente Andrea Jara Tobar, subcomisaria administrativa de la misma unidad. Ambas resultaron con lesiones leves tras un altercado en dependencias policiales, pero solo la funcionaria civil fue procesada y arrestada, mientras que la oficial quedó catalogada exclusivamente como víctima.
El origen del conflicto
El hecho ocurrió alrededor de las 12:50 horas, cuando Barría acudió a la oficina de la Teniente Jara para increparla por un reclamo administrativo interpuesto en contra de su esposo (quien también se desempeñaba como CPR en labores de peluquería y que, debido a acusaciones de hostigamiento, presentó su renuncia esa misma jornada).
Según el relato de la afectada, el nivel de la discusión escaló rápidamente hasta llegar a un forcejeo físico. «Nos tomamos de los brazos. Yo también tengo lesiones, las que fueron debidamente constatadas en el Hospital de Llanquihue», afirmó Barría.
Acusaciones de encubrimiento y trato preferencial
La controversia principal radica en el procedimiento posterior adoptado por el mando de la unidad, liderado de forma subrogante por el Capitán Guzmán y el Suboficial Mayor Sepúlveda. A pesar de que ambas funcionarias presentaban diagnóstico de lesiones leves, solo la trabajadora civil fue arrestada para pasar a control de detención.
Barría acusa que existió una reunión a puertas cerradas entre la Comandante Klein (prefecto subrogante), el Comandante Lillo y la abogada de la prefectura para coordinar la estrategia legal. Según la denunciante, esta intervención tuvo como único fin «tapar» el actuar de la teniente: «A ella la protegieron porque, de haber sido detenida formalmente bajo el mismo estándar, arriesgaba ser dada de baja de la institución de forma inmediata». En cambio, el régimen aplicable a los CPR estipula una investigación previa con liberación de funciones.
Inconsistencias en el procedimiento
La afectada también cuestionó la validez de los testimonios de otros funcionarios de la comisaría que aseguraron haber presenciado la agresión, argumentando que ella misma cerró la puerta de la oficina y que no hubo testigos oculares directos del altercado, más allá de los gritos audibles de la oficial que constan en los registros de audio de la unidad.

El parte médico de la funcionaria CPR
Asimismo, Barría denunció que los mandos policiales se negaron a acoger su denuncia formal por las lesiones sufridas a manos de la oficial. Tras pasar toda la tarde retenida en la unidad, fue trasladada finalmente hasta los calabozos del sector de Río Pescado, bajo la justificación oficial de que las celdas de Puerto Varas no se encontraban en condiciones óptimas de habitabilidad.
Ante lo que califica como un procedimiento «injusto y fuera de todo rango de ley», la funcionaria administrativa confirmó que acudirá formalmente ante la Policía de Investigaciones (PDI) para estampar la denuncia omitida por Carabineros y anunció que buscará visibilizar el caso en medios de comunicación masivos para exigir igualdad ante la ley.

El brazo de la funcionaria que supuestamente fue apretado por la Teniente

