El director del establecimiento rural aclaró que la actividad sobre los derechos humanos fue organizada por alumnos de cuarto medio y suspendida por la propia dirección antes de la polémica. Acusan una grave sobreexposición de menores de edad.
Una intensa controversia envuelve a la Escuela Rural Río Puelo, en la comuna de Cochamó, y a la diputada por el Distrito 26, Claudia Reyes, luego de que la parlamentaria denunciara en el Congreso un presunto caso de «adoctrinamiento político» dentro del recinto educativo. Lo que comenzó como una intervención en el hemiciclo escaló a un desmentido absoluto por parte de la dirección del colegio, que acusa a la legisladora de difundir información falsa.
La polémica estalló en Valparaíso durante la hora de incidentes de la Cámara de Diputadas y Diputados. En esa instancia, la diputada Reyes exhibió un afiche detallando una convocatoria titulada “A los 53 años del golpe de Estado, una jornada de conmemoración por la verdad y justicia de los derechos humanos”.
En su discurso, la parlamentaria arremetió contra la dirección del plantel: «¿Cómo la dirección de la escuela de Río Puelo permite una instancia de estas características en un sector rural? ¿Quién supervisa que dentro de los establecimientos educacionales exista la necesaria imparcialidad en los hechos?». En la misma línea, Reyes acusó que sectores políticos intentan instalar miradas ideológicas sesgadas en los jóvenes, afirmando de manera tajante que «esas miradas sesgadas son las que realmente forman futuros dictadores».
La respuesta del establecimiento: «La actividad nunca se realizó»
La réplica desde la Región de Los Lagos fue inmediata. El director de la Escuela Rural Río Puelo, Patricio Torres, desmintió categóricamente las acusaciones de adoctrinamiento y aclaró de forma taxativa que la actividad jamás llegó a ejecutarse.
Según explicó, la iniciativa de realizar una exposición de carteles nació de los propios estudiantes de cuarto medio con apoyo del Centro de Alumnos, pero el equipo directivo suspendió el acto de manera interna mucho antes de la intervención de la legisladora.
«No se trata de una actividad de adoctrinamiento político. La publicación que hizo la diputada daba por hecho prácticamente que se había realizado esta actividad, pero ella no tenía conocimiento de que se había suspendido. El primer afiche le llegó a las manos, pero la actividad no se hizo y los estudiantes comprendieron», precisó el director Torres, descartando que la presión de la parlamentaria fuera el motivo de la cancelación.
La autoridad escolar detalló que la suspensión se debió a razones estrictamente administrativas y pedagógicas, ya que los alumnos no siguieron los conductos regulares de comunicación formal y un tema de tal sensibilidad requería un enfoque pluralista respaldado por el profesorado.
Finalmente, Torres acusó un grave impacto reputacional contra el cuerpo docente —quienes han recibido insultos en redes sociales— y una vulneración a los derechos de los escolares. «Estamos muy afectados por esta situación debido a esta publicación desinformada. Pero, sobre todo, la diputada expuso a nuestros estudiantes que son menores de edad, los sobreexpuso. Por lo mismo, como comunidad educativa exigimos y esperamos disculpas públicas de su parte», concluyó de forma enérgica.

