Con una severa advertencia sobre la viabilidad del transporte de carga en la zona sur, la Asociación de Dueños de Camiones de Puerto Montt -ASODUCAM- se declaró en estado de alerta debido a los continuos incrementos en el precio del diésel y los insumos del rubro, situación que los mantendría al borde de la quiebra.
Erwin Monroy, presidente del gremio en la capital regional, calificó el panorama actual como «asfixiante», asegurando que el constante incremento del petróleo —que ha pasado de $900 a bordear los $1.500 por litro— ha dejado sin margen de operación a los pequeños y medianos transportistas.
Según el dirigente, cerca del 70% de los camiones de la zona permanecen detenidos en los patios, puesto que los fletes actuales no alcanzan a cubrir los costos operativos mínimos. A diferencia de las grandes empresas que operan con polinómicos de ajuste automático, los pequeños transportistas se ven imposibilitados de traspasar los sobrecostos a las tarifas finales de los clientes.
Exigencias al Gobierno y asamblea decisiva
Desde el gremio solicitaron una intervención más decidida por parte del Ejecutivo. Monroy señaló que los subsidios actuales ($360 por litro) no son suficientes y sugirió que el Gobierno utilice parte de las utilidades reportadas por ENAP para generar un «colchón» de protección o fondo de estabilización más efectivo que beneficie de forma directa al sector.
Ante la falta de soluciones concretas, los transportistas confirmaron que este próximo lunes realizarán una asamblea general de socios a las 18:00 horas en el Hotel Antupirén de Puerto Montt, instancia en la que evaluarán los pasos a seguir y no descartaron iniciar medidas de fuerza o movilizaciones en la región.

