Luego que en la mañana de este miércoles, el gobierno del Presidente José Antonio Kast ingresara a la Cámara de Diputados el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social, la diputada del Partido Republicano por el Distrito 26, Claudia Reyes, aseguró que la iniciativa “permitirá volver a generar miles de empleos en el corto plazo, llegar a un crecimiento del 4% anual, con un desempleo bajo el 6,5% en 2030 y tener un equilibrio fiscal recuperado, tras la desastrosa gestión de la administración anterior”.
La legisladora recordó que la reforma tributaria de 2014 —que elevó el impuesto de primera categoría al 27%, por encima del promedio OCDE de 24%— y una complejidad regulatoria conocida como permisología “desalentaron la inversión privada y frenaron la creación de empleo formal”.
Reyes recalcó que en materia de reconstrucción física, se “contempla financiar de más de 4 mil viviendas para afectados por incendios, mientras que lo que se refiere a reconstrucción económica, se busca una exención temporal de IVA a viviendas nuevas, reducción gradual del impuesto corporativo del 27% al 23%, el establecimiento de la integración total del sistema tributario, un crédito por empleo formal para proteger puestos de trabajo, invariabilidad tributaria por 25 años para inversiones superiores a 50 millones de dólares, y exención de contribuciones a mayores de 65 años sobre su primera vivienda, lo que será muy beneficioso para los habitantes de la región de Los Lagos».
La diputada aseguró que este proyecto “es la corrección que Chile necesitaba hace más de una década: menos impuestos a las empresas, más certeza para invertir y un crédito directo para proteger cada puesto de trabajo formal.”
“Las metas proyectadas son concretas: 180 mil nuevos empleos en el corto plazo, reducción de la tasa de desempleo del 8,3% al 6,5% hacia 2030, con un crecimiento promedio del 4% anual”, subrayó la diputada republicano.
Por último, Reyes afirmó que Chile “lleva doce años estancado. La reforma tributaria de 2014 no generó la riqueza que prometió: contrajo la inversión y destruyó miles de empleos. Hoy tenemos una tasa de desocupación del 5,9% en la región, con chilenos buscando trabajo sin encontrarlo y uno de cada cinco jóvenes desempleado”.
A lo anterior se suma que el último informe del INE señala que la informalidad llegó a un 28% en esta región, lo que justifica aún más la aprobación de este proyecto, ya que uno de sus objetivos es generar empleos de calidad

