El Gobierno de José Antonio Kast calificó como un «golpe relevante» la muerte de Héctor Guerrero Flores, sujeto que era apodado como el ‘Niño Guerrero’ y que era considerado el máximo líder del Tren de Aragua, banda criminal transnacional que surgió en las cárceles de Venezuela.
Tras el anuncio de la noticia, la cual fue comunicada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, se manifestó a través de su cuenta de X, al señalar que «la baja de Héctor Guerrero, máximo líder del Tren de Aragua, es un golpe relevante contra una organización criminal que ha extendido su violencia por distintos países del continente».
El líder de la banda, calificada como terrorista por Washington, murió en Venezuela en una acción coordinada entre el Comando Sur de Estados Unidos y autoridades de ese país sudamericano, según informó Trump.
Arrau consideró «especialmente esperanzadora» la colaboración entre Estados Unidos y Venezuela que resultó en la muerte de Guerrero y añadió: «Esta acción se suma a los importantes golpes que nuestras instituciones han propinado al Tren de Aragua en Chile durante las últimas semanas».
Las autoridades nacionales desmantelaron hace 10 días una red de blanqueo de capitales relacionada con la banda criminal -que operaba mediante bancos- y detuvieron a una veintena de personas involucradas.
Los acusados son señalados por la Fiscalía de varios presuntos delitos, entre ellos extorsión, contrabando, lavado de activos y asociación criminal.
Según medios locales, la red enviaba dinero que obtenía de la extorsión y de otras actividades delictivas en una cárcel de Colombia donde está uno de los líderes del grupo, Carlos ‘El Bobby’ Gómez.
Desde 2018, el grupo se ha expandido rápidamente por el continente americano a la banda está asentada ya en ciudades de Colombia, Perú, Chile y otros países.
«La caída de un líder no significa el fin de una organización como esta. Por eso seguiremos coordinando a todo el sistema de seguridad detrás de sus células y cada uno de sus integrantes, fortaleciendo la cooperación internacional y la acción coordinada del Estado», afirmó Arrau.
Perseguido como uno de los criminales más buscados de Sudamérica, estaba prófugo desde 2023, cuando las autoridades venezolanas llevaron a cabo un operativo en la cárcel de Tocorón, considerada la base de operaciones de la organización.
