En una emotiva ceremonia fúnebre, que congregó a altas autoridades institucionales, encabezadas por el General director de Carabineros, Marcelo Araya, familiares y a la comunidad de la provincia de Palena. En ese marco, este lunes fueron sepultados en el cementerio de Quildaco Bajo, en la comuna de Hualaihué, los restos del Suboficial Mayor (PM) de Carabineros Marcos Javier Cosme Barquero.
El féretro con los restos del funcionario del GOPE fueron despedidos desde Puerto Montt, con una estricta escolta policial, recibiendo honores de Estado por parte de las Fuerzas Armadas y un homenaje de Bomberos en la Costanera de la ciudad, antes de ser trasladado hacia la Carretera Austral para su descanso definitivo.
Durante la instancia, compañeros de promoción de la Escuela de Formación de Carabineros repasaron la historia de vida de Cosme, quien nació el 30 de abril de 1994. En su infancia, el uniformado se crió junto a sus abuelos en el sector rural de Quildaco Bajo, donde desde temprana edad compatibilizó sus estudios con las labores agrícolas y de campo.
Su formación básica la cursó en las escuelas de Aulen y Quildaco Sur, para posteriormente completar su enseñanza media en el Colegio de Contao y en el Liceo de Hornopirén, de donde egresó en el año 2012. Al año siguiente, ingresó al Grupo de Formación Policial de Valdivia. Su destinación inicial se concretó en 2014 en la ciudad de Osorno, lugar donde desempeñó funciones operativas durante cinco años antes de especializarse en las operaciones tácticas del GOPE en la Región de La Araucanía.
Emplazamiento de autoridades
El deceso del funcionario, herido a bala en el rostro durante un procedimiento de captura de un prófugo en Valdivia, generó una fuerte reacción del alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt. La autoridad comunal condenó enérgicamente el crimen, enfatizando que no se pueden normalizar los ataques a la policía uniformada.
Asimismo, Wainraihgt instó al Poder Legislativo a revisar las atribuciones de la Ley Naín-Retamal y solicitó una reformulación del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), argumentando que los efectivos policiales requieren mayores certezas jurídicas y seguridad al momento de utilizar su armamento de servicio frente al crimen organizado.
El último adiós de sus compañeros de armas
El momento más solemne de la jornada estuvo marcado por el homenaje de sus pares. Durante la ceremonia, sus camaradas de la Escuela de Formación y del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) procedieron a despedirse de manera simbólica colocando la piel sobre el féretro, un tradicional rito doctrinario donde los comandos fijan los parches de su especialidad directamente sobre la madera del ataúd como muestra de lealtad eterna y testimonio de su sacrificio en el cumplimiento del deber.
En la instancia, sus compañeros repasaron la historia de vida de Cosme, quien nació el 30 de abril de 1994.
En su infancia, el uniformado se crió junto a sus abuelos en el sector rural de Quildaco Bajo, donde desde temprana edad compatibilizó sus estudios con las labores agrícolas y de campo. Su formación básica la cursó en las escuelas de Aulé y Quildaco Sur, para posteriormente completar su enseñanza media en el Colegio Contao y en el Liceo de Hornopirén, de donde egresó en el año 2012.
Desde hoy el GOPE de la Araucanía lleva el nombre de “Grupo Araucanía Subsoficial Mayor Marcos Cosme Barqueros», como homenaje al camarada caído en acto de servicio y como legado para las futuras generaciones.
El cortejo fúnebre avanzó lento por la Carretera Austral, escoltado por vecinos y banderas chilenas con listones negros. Hualaihué cumplió al pie de la letra sus tres días de duelo y hoy, finalmente, este hijo del sur, que recogía leña de pequeño, descansa en paz en la tierra que tanto amó y que hoy lo llora.

