El municipio de Puerto Montt entregó las llaves del moderno edificio financiado por el Gobierno Regional de Los Lagos. Su plena entrada en servicio dependerá de la licitación y adquisición del mobiliario que permita habilitar las dependencias para los voluntarios. Infraestructura que pone fin a más de 16 años de espera y funcionamiento en espacios provisorios. Sin ceremonia, el acto administrativo marca el inicio de una nueva etapa para una de las unidades más activas de la ciudad.
El edificio, construido por la empresa Luis Navarro con financiamiento del Gobierno Regional de Los Lagos, significó una inversión cercana a 2.100 millones de pesos. Se levanta en la Población Padre José Fernández (ex Techo para Todos) y cuenta con cerca de 840 metros cuadrados distribuidos en dos niveles. En sus instalaciones incluye sala de máquinas, oficinas, dormitorios para guardia nocturna, cocina, bodegas y áreas de reunión, además de obras exteriores que facilitan el acceso vehicular y la integración con el entorno.
La Octava Compañía, fundada en 1967 atiende en promedio 450 emergencias al año y beneficia a unas 80 mil personas en sectores residenciales e industriales. Durante años funcionó en condiciones precarias: primero en un jardín infantil y luego en dependencias de la Corporación Fe, Unión y Esfuerzo.
El superintendente Jaime Jonshon destacó que la obra responde a un “viejo anhelo que busca dar satisfacción a las necesidades de una población creciente en el sector alto de la ciudad”.
En cuanto a la entrada en servicio del nuevo cuartel, la autoridad bomberil explicó que esta se realizará una vez que las dependencias estén equipadas adecuadamente, proceso para el cual la Municipalidad de Puerto Montt debe llamar a licitación para adquirir el mobiliario.
“Estamos contentos por recibir esta construcción, pero lamentablemente ahora estamos a la espera de toda la implementación de la parte interior. Tenemos un listado, todo lo que es avituallamiento del cuartel, y los fondos para ello ya fueron destinados por el Gobierno Regional. Entiendo que esos recursos están en posesión de la municipalidad, que es el organismo que tiene que efectuar el proceso de licitación. Esperamos que eso sea en un corto plazo, porque sin ello no se puede habilitar el cuartel. Hoy no están las condiciones de habitabilidad para que las dependencias puedan ser utilizadas por los voluntarios”, explicó el superintendente.
Por su parte, el comandante y voluntario de la Octava Compañía, Roberto Angulo, indicó que tras la recepción de las llaves del cuartel “se utilizará la sala de máquinas para colocar en resguardo los carros, ello mientras se espera la llegada del mobiliario para poder llegar definitivamente al cuartel”.
