El abogado Francisco Paredes Adams, representante de tres familias de los seis tripulantes fallecidos tras el hundimiento del catamarán Koñimo I en el estuario del Reloncaví, informó que las labores de reflotamiento de la embarcación registraron un percance técnico, aunque aseguró que el proceso avanza y que la nave se mantiene en posición para ser llevada a la superficie.
Paredes explicó que durante las maniobras realizadas esta semana se produjo una falla en uno de los sistemas de amarre cuando la embarcación se encontraba a pocos metros de emerger. “La nave está siendo reflotada de manera exitosa. Lamentablemente hubo un percance con uno de los amarres cuando estaba a cinco o diez metros de llegar a la superficie, pero es un problema que al parecer no afecta gravemente el reflotamiento”, señaló.
El abogado indicó que los equipos a cargo deberán modificar parte de la estructura utilizada para el rescate, manteniendo la embarcación en la posición alcanzada. “Se va a tener que replantear el sistema de reflotamiento desde donde ya se encuentra la nave. No se desprendió y sigue en posicionamiento de reflotamiento, por lo que seguramente se realizará un cambio de elementos de amarre para retomar el proceso”, sostuvo.
Respecto de las expectativas una vez que la embarcación sea extraída, Paredes señaló que solicitaron diversas diligencias periciales para determinar las causas del accidente. “Pedimos peritajes relacionados con la estructura de la nave, los sistemas de inundación, alarmas, sentina, achique y la transformación del casco. Nosotros apuntamos a que existían problemas graves de mantención y también eventuales incumplimientos en materia de seguridad laboral”, afirmó.
El representante de las familias añadió que actualmente se desarrollan acciones judiciales en distintas instancias. Explicó que se han presentado acciones penales por eventuales responsabilidades del armador, operador, empleador y empresa mandante, además de procedimientos en el ámbito laboral para establecer posibles incumplimientos de las obligaciones de seguridad hacia los trabajadores.
Las labores de reflotamiento del Koñimo I continúan bajo supervisión de la Fiscalía y organismos especializados. Una vez que la embarcación sea llevada a la superficie, los peritajes técnicos serán clave para determinar las circunstancias del hundimiento ocurrido el 27 de enero y las eventuales responsabilidades derivadas de la tragedia que dejó seis víctimas fatales.
