Homenajean a vecina por sus 105 años de vida en Puerto Montt

Una emotiva celebración brindó esta tarde el municipio de Puerto Montt a la señora María Ana Hernández Loncón con motivo de su cumpleaños número 105, que la convierte en una de las vecinas más longevas de la ciudad.

Hoy en la población Cayenel vive al cuidado de dos hijos, quienes comentan que su madre mantiene un nivel de autovalencia y actividad diaria que les sorprende, tanto a ellos como a los vecinos del pasaje.

El alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, encabezó la delegación municipal que llegó hasta el hogar de la señora María Hernández para brindarle un reconocimiento por su nuevo aniversario.

“Estamos muy contentos de estar hoy acá, porque ella es parte de la identidad y de la historia de Puerto Montt. Para nosotros es un orgullo reconocerla hoy, en el día su cumpleaños; agradeciéndole también todo el esfuerzo y trabajo en nuestra ciudad. Porque es parte de nuestra historia, con sus hijos, sus nietos, sus tataranietos, y más allá de tataranietos”, señaló.

“Nosotros tenemos el deseo y compromiso de saludar a todos nuestros vecinos que cumplan más de 100 años, para agradecerles también por la contribución que han hecho a nuestra de ciudad. Ya hemos visitado a varios, y hemos estado con sus familias, con sus hijos, con sus nietos y tataranietos”, añadió Wainraihgt.

La señora Hernández nació el 15 de agosto de 1921 en el sector rural de los Riscos de Puerto Varas, donde a los 16 años contrajo matrimonio con Waldemar Fernández Paz, con quien tuvo 12 hijos. Ambos trabajaron como “inquilinos” en este poblado, labor que también cumplieron luego en Correntoso y en otros sectores de Puerto Montt.

Al fallecer su esposo (1961), esta vecina comenzó a trabajar como costurera ante el desafío de criar a su numerosa familia. A 10 años de viudez contrajo matrimonio con don Sergio Mansilla Roa, quien falleció hace ocho años, y con quien tuvo otros dos hijos. Su larga descendencia, comentan sus hijos, hoy le ha llevado a superar los tataranietos en línea sucesora.

Vida esforzada

María Ernestina Fernández, hija mayor de este grupo familiar, comenta que se sorprende a diario por la larga vida de su progenitora. “Fue una buena madre. Lo poco que recuerdo es que lo pasé bien cuando ellos estaban, porque mi mamá quedó sola cuando nosotros éramos chicos… Y nos crió. Después hicimos nuestra vida”.

“Cada año que cumple esta veterana nos impresiona más a todos por su larga vida. Y estamos hablando de que es una señora que no tiene ningún tipo de enfermedad. Es autovalente. Uno ve otros ancianos que han fallecido o han quedado solos. No ha sido en el caso de ella, que ha tenido la preocupación de todos nosotros. Igual agradezco el gesto del alcalde por preocuparse y celebrar el cumpleaños del adulto mayor”, añadió Luis Mansilla, hijo menor.

Jaide Fernández, hija también de esta vecina centenaria de Puerto Montt, valora el esfuerzo de su madre para que pudiera subsistir junto a sus hermanos.

“Mi mamá quedó viuda cuando yo habría tenido como dos años, cuando mi papá tuvo un accidente. Luego ella se volvió a casar, y para el padrastro que tuvimos fue un poco difícil, porque nos recibió de chiquitos y éramos muchos niños para mantener. Y nosotros tuvimos que salir a trabajar a los 12 años”, recordó.

El alcalde de Puerto Montt, junto con compartir una torta y cantar el “Cumpleaños Feliz” a la señora María Hernández, le hizo entrega de un diploma de reconocimiento por su larga vida y por su esfuerzo para criar a su numerosa familia.

Durante este encuentro también informó a su grupo familiar de los programas que impulsa el municipio para apoyar y mejorar la calidad de vida de los adultos mayores en la ciudad.

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