Los apoderados de la Escuela Encarnación Olivares manifestaron su preocupación por distintas situaciones que, según señalaron, han generado tensión y desgaste al interior del emblemático establecimiento educacional, por una supuesta mala gestión de la actual directora, por una serie de supuestos malos tratos hacia el profesorado, por lo que cansados decidieron hacer pública la situación.
Según indicaron, durante los últimos meses se han presentado denuncias y reclamos ante el DAEM y la Superintendencia de Educación, aunque consideran que aún existen dudas sobre la profundidad, transparencia e imparcialidad con que se han abordado estos procesos.
Entre sus principales inquietudes plantean la necesidad de establecer si todos los antecedentes han sido investigados, si se ha escuchado a las distintas partes involucradas y si las respuestas entregadas hasta ahora han sido suficientes para la comunidad educativa.
También expresaron preocupación por una eventual influencia de terceros en algunos procedimientos, precisando que no atribuyen responsabilidades y que esperan que sean las autoridades competentes quienes esclarezcan los hechos.
A esto se suman cuestionamientos sobre el trato hacia profesores, asistentes, apoderados y personas externas que realizan actividades dentro del establecimiento, además de recientes restricciones vinculadas al registro y publicación de fotografías de actividades educativas.
Los apoderados sostienen que no se trata de un hecho aislado, sino de una preocupación acumulada en el tiempo que, a su juicio, afecta la convivencia escolar y el bienestar de los estudiantes.
En ese contexto, solicitaron al DAEM, a la Municipalidad y a la Superintendencia revisar nuevamente los antecedentes, realizar las investigaciones correspondientes y adoptar medidas que permitan recuperar un ambiente de respeto, diálogo y confianza.
Recalcaron que su objetivo no es perjudicar al establecimiento, sino contribuir a recuperar el prestigio, la convivencia y el sentido de comunidad de la Escuela Encarnación Olivares.

