Tras días de intensa búsqueda y el pago parcial de un rescate extorsivo, las autoridades investigan el trágico desenlace del caso. Hay dos personas detenidas en una fábrica abandonada en Quinta Normal.
Profundo dolor y consternación se vive en la localidad de Pellines, en la comuna de Llanquihue, tras confirmarse el hallazgo sin vida de Martín Pérez Burgos, de 19 años, hijo de Pablo Pérez Díaz, residente de la zona. El joven había sido secuestrado el pasado lunes durante la tarde-noche en el sector de Estación Central, en la Región Metropolitana.
Extorsión y pérdida de contacto
De acuerdo con los antecedentes recopilados por Chilevisión, el secuestro se habría desencadenado en el contexto de un presunto ajuste de cuentas vinculado a la comercialización de drogas. Tras el rapto, la familia comenzó a recibir llamadas extorsivas desde números con prefijo internacional, exigiendo la suma de 50 millones de pesos a cambio de su liberación.
A pesar de que los familiares lograron reunir y entregar un monto parcial para salvaguardar la vida del joven, la comunicación con los captores se cortó abruptamente durante los últimos días, quedando en absoluta incertidumbre hasta el trágico desenlace.
Operativo policial y detenciones
Las diligencias llevadas a cabo por la Fiscalía Supraterritorial y la Eco, junto a equipos especializados, permitieron rastrear pistas hasta un galpón o fábrica abandonada en la comuna de Quinta Normal. En el lugar, Carabineros detuvo a dos personas —un matrimonio de ciudadanos extranjeros— que pernoctaban en el recinto y que estarían directamente vinculadas al ilícito.
Si bien las autoridades policiales y la fiscalía se encuentran desplegadas en el lugar levantando peritajes y evidencias para esclarecer por completo los hechos, el caso marca un duro golpe para la comunidad de Llanquihue, que seguía con máxima atención la suerte del joven Martín Pérez Burgos, cuyo cuerpo habría sido encontrado en el sector de Colina, según fuentes informativas de la capital del país.

