En su última intervención pública, la Asociación Nacional de Consejeros Regionales (Ancore) reiteró la necesidad de eliminar la figura de los delegados presidenciales, señalando que su permanencia sigue vulnerando los compromisos asumidos para dotar a las regiones de mayor autonomía.
El organismo recordó que, a la luz de la reforma constitucional y la Ley de Descentralización, aún quedan lagunas legales que mantienen a los delegados como vínculo de control directo del Gobierno central sobre los gobiernos regionales, limitando la capacidad de estos últimos para ejercer sus competencias sin interferencias externas.
El presidente de Ancore, Héctor Pacheco, sostuvo que la retirada de los delegados permitiría reforzar las atribuciones de los gobiernos regionales, facilitando una gestión más cercana a las realidades locales y reduciendo la dependencia de instrucciones y recursos provenientes de la Sede de Gobierno.
En este sentido, la asociación pidió al Congreso y al Ejecutivo que se acelere la tramitación de los proyectos de ley que promueven la transferencia de competencias, la asignación de presupuestos propios y la creación de organismos de coordinación interregional.
La propuesta también contó con el respaldo de sectores productivos del sur, entre ellos representantes de la pesca artesanal, que denunciaron que el modelo actual de gestión territorial encarece los trámites y dificulta la toma de decisiones estratégicas para sus actividades.
Estos grupos subrayan que una descentralización efectiva no solo implicaría la eliminación de los delegados, sino también la consolidación de estructuras de planificación y financiamiento regionales que garanticen el desarrollo sostenible y equitativo de sus territorios.

