Santiago Peña renunció a la Presidencia de Paraguay en medio de crisis por caso Ueno Bank

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció este jueves, poco antes de ser sometido a un juicio político en el Congreso, en medio de la tormenta desatada por la intervención de Ueno Bank, una entidad privada a la que ha sido vinculado y que durante su gestión recibió millonarios recursos de entidades públicas.

A través de un video publicado en sus redes sociales, el Mandatario aseguró que se dirigía al país «en uno de los momentos más difíciles de mi vida, con el corazón puesto en el Paraguay y con la convicción de que nuestra república siempre debe estar por encima de cualquier persona o circunstancia».

«La historia se encargará de juzgar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir. He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República», remarcó.

Peña aseguró que está decisión la tomó «pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», al mismo tiempo que dijo estar convencido de que «ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay».

«También quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí. Cada día asumí esta responsabilidad con la voluntad de trabajar por el Paraguay. Pero hoy mi prioridad es una sola, la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero», enfatizó.

La renuncia se conoció justo mientras la Cámara de Diputados debatía someter a juicio político al Presidente por presunto conflicto de intereses relacionado con Ueno Bank, entidad bancaria digital con estrechos vínculos con el Mandatario intervenida esta semana por el Banco Central por problemas de solvencia.

El proceso fue promovido por la oposición paraguaya, pero este jueves el Partido Colorado, al cual pertenece Peña, también manifestó su apoyo a la acusación, dejando solo al Mandatario.

Tras esta salida, la Presidencia de Paraguay debería quedar a cargo del vicepresidente, Pedro Alliana, quien de todos modos también fue acusado por la Cámara de Diputados.

El martes, el Banco Central de Paraguay intervino Ueno Bank y desde entonces todas las sucursales físicas permanecen cerradas y las operaciones congeladas, lo que generó incertidumbre sobre el futuro de millones de dólares.

Santiago Peña, un economista de 47 años que trabajó en el Fondo Monetario Internacional, quedó envuelto en la crisis por sus vínculos con el banco y con los organismos encargados de supervisarlo.

Ocho ejecutivos y altos cargos de Ueno Bank han sido detenidos, entre ellos el presidente del banco Juan Manuel Gustale y Federico Miguel Vázquez, CEO de la entidad y socio comercial hasta recientemente de Peña.

Hasta septiembre dos cada tres paraguayos eran clientes de Ueno Bank, que además contaba con depósitos por unos 850 millones de dólares en fondos públicos de los cuales unos 380 millones corresponden al Instituto de Previsión Social (IPS), el fondo estatal de pensiones y salud de Paraguay.

El cese de las funciones de Ueno Bank generó una ola de pánico entre los paraguayos, que salieron a las calles de Asunción en diversas manifestaciones espontáneas. En algunas protestas se registraron incidentes entre los manifestantes y la policía.

«Detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificio y proyectos familiares. Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos, que el fondo de garantía de depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos y los recursos que pertenecen a todos los paraguayos», indicó Peña en su discurso de despedida.

Fuente EMOL

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